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La misma estrategia. Post de cierre: los caniches

jueves, 1 de octubre de 2009

LA PUNTA DEL OVILLO

Daniel Ponzo se define como un hombre “sin filiación partidaria”. Fue delegado de Clarín en 2000, época en que Pedro López Matheu –actual director de Asuntos Corporativos y Gubernamentles de Kraft Foods Cono Sur– era gerente de Asuntos Institucionales del gran diario argentino y trabajaba codo a codo junto a Jorge Figueiras. Ponzo fue también el mentor de “Clarinete”, órgano de difusión pararelo que supo circular por aquellos años. Hoy, en diálogo con LOS CANICHES DE PERON, Daniel Ponzo señaló que le llaman poderosamente la atención los puntos de contacto que han tenido el desarrollo y el tratamiento por parte de la patronal de los conflictos de Clarín (2000), AGR, empresa gráfica de Clarín (2004) y Kraft Foods (2009), cada unos de los cuales tuvo como cara visible al multifacético Pedro López Matheu en las negociaciones. “Los mecanismos son los mismos”, apunta Ponzo, y agrega: “El recurrir rápidamente a Gendarmería, todo el tratamiento de la cuestión legal, las prácticas desleales, el no reconocimiento de la comisión interna, las persecuciones, el ocultamiento de los padrones, las filmaciones de las asambleas, el armado de una lista con nombres de personas y sus respectivas fotografías para que la gente de seguridad no los deje entrar, la represión, etc., son calcados”. “En el año 2000 estaban en Clarín Carlos Quatromano y Jorge Camarata, dos delegados que no aparecían nunca y jugaban claramente para la empresa. Empezó la limpieza, los retiros voluntarios, y ellos no aparecían. Se trabajaba 9 o 12 horas contra convenio, y aún hoy sucede”. Claro que algunos no tienen problemas en trabajar a destajo, : "Marcelo Bonelli, está cobrando alrededor de $100.000 por el diario, la TV y demás servicios, o Tenembaum y Zlotowiazda, que deben andar en 80 mil pesos cada uno”. El caso es que, ante la ausencia de los delegados, Daniel Ponzo convocó junto a otros compañeros del diario (Ana Ale, Olga Viglieca, Daniel Luna) a una asamblea en 2000, que “reunió a 400 compañeros y logró destituir a estos delegados por asamblea y nombrar una nueva comisión interna”. Ahí comenzaron los problemas: “La empresa no nos daba los padrones, se votó fuera del diario, en la calle, con vigilancia entre la gente, con filmaciones. Todo esto manejado por Pedro López Matheu. Votaron 600 compañeros, el 70% de los trabajadores. La empresa, por supuesto, no reconoció a esa comisión interna. En noviembre de 2000, Clarín despidió a 113 trabajadores, entre ellos a todos los miembros de la comisión interna”. Ya en los años 90 había sucedido lo mismo con Pablo Llonto (autor del recientemente publicado “La Noble Ernestina” y abogado querellante de David Lanouscou por el caso de apropiación ilícita de hijos de desaparecidos en la última dictadura), que terminó siendo despedido por Clarín, y cuyo reclamo llegó hasta el Tribunal de La Haya. “La estrategia de no reconocer a la comisión interna fue exactamente la misma en este caso y en el de Kraft”, apunta Ponzo. “Aplicaron las mismas prácticas: echar a un gran grupo de gente por considerarlo ‘simpatizante’ de la comisión interna, armar los despidos y luego negociar. El objetivo es voltear a la interna y a los activistas, y de paso sacarse de encima a los que están en edad jubilatoria, a los que acumulan muchos partes de enfermo, etc.” Lo mismo sucedió en 2004 en Artes Gráficas Rioplatenses (AGR), la empresa gráfica del grupo Clarín encargada de la impresión de, entre otras, las revistas Viva, Genios y La Guia de los Chicos, y cuyo conflicto gremial “también estuvo manejado por López Matheu”. El grupo despidió a 119 trabajadores de AGR, incluida toda la comisión iterna; luego reincorporó a 48, pero dejó en la calle a los delegados. En este caso, el reclamo de los gráficos llegó hasta la OIT, por violación de personería gremial. En suma, tres conflictos resueltos del mismo modo y bajo el signo de un mismo “negociador”: el abogado Pedro López Matheu, quien paradójicamente presidió en 2003 la Comisión de Libertad de Expresión de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), y cuyo mayor “mérito” fue poner en marcha prácticas persecutorias, ilegales, antisindicales y violatorias de la inmunidad gremial. Clarín, Kraft, ADEPA, Nueva Ley de Medios: demasiadas coincidencias… Caniche Pipo

2 COMENTARIOS:

El Hippie Viejo dijo...

Ya estuve en el blog.

Clarísimo!!!

muchos saludos para todos!

Emilio dijo...

Clarín la gran mentira Argentina. No tienen moral alguna. Saludos.